viernes, 5 de diciembre de 2014

Equipaje para un gran viaje

Hoy salimos hacia Malasia. Acabo de terminar una de las tareas que menos me gusta en cualquier viaje: hacer la maleta.

- Lo primero fue preguntarse que tipo de equipaje voy a llevar. Si fuese sola lo tendría muy claro: mochila. Pero en este caso vamos tres y uno de nosotros es una niña de 6 años. Al principio optamos por la mochila, luego por una mezcla de ambas: una mochila grande y una maleta con ruedas para los tres. Así en un momento dado una sola persona podría llevar todo el equipaje. Pero finalmente y en el último momento hemos decidido llevar maletas: una grande y otra mediana y solo nuestra hija llevará una mochila para sus cosas, porque se siente emocionada sintiéndose diferente y tan mayor al mismo tiempo.

Pero ahora viene lo mas importante ¿ Que llevamos? Está claro que cualquier viajero y en cualquier guía siempre aconsejaran llevar un equipaje ligero y eso es lo que al menos hemos pretendido. Especialmente en cuanto a la ropa llevaremos lo más estrictamente necesario, ya que allí es mucho más barato y podemos comprar lo que necesitemos. Pero al mismo tiempo hay que ir minimamente preparados y tampoco quiero gastar ni tiempo ni dinero en cosas que ya tengo aquí.

Este es solo mi equipaje para casi un mes por Malasia. 



Ropa:  Pantalones de travesía desmontables para poderlos llevar largos y cortos, pantalones cortos, camisetas lo más finas posibles y transpirables, que hemos comprado en Decathlon, chaqueta para los lugares donde hará fresco (Cameron Highlands) y lugares con aire acondicionado, chubasquero, pijama, ropa interior, gorras para el sol, bañadores.

Calzado: sandalias y zapatillas para caminar

Pero además también vamos a llevar otra serie de artículos esenciales:
Cremas Solares:



Anti mosquitos: hemos preparado un arsenal para evitarlos desde pulseras antimosquitos, a enchufes, espirales y sprays


Enchufes: varios adaptadores al enchufe malayo ( igual que el inglés), más una regleta de enchufes. Más lo cargadores de los aparatos que nos llevemos.

Mochilas: Una mochila pequeña para el día a día para cada uno de nosotros, para poner lo más necesario para el día: agua, gorra, crema solar, chaqueta, etc.

Otras cosas: gafas de sol,toalla de secado ultrarápido, neceser básico, cámara de fotos, guías de viaje,cuadernos de notas, mapas, botiquín y copia de toda la documentación importante para el viaje
 ( pasaportes, tarjetas de crédito, seguros, etc)


Además llevaré mi teléfono que por supuesto no utilizaré para hacer llamadas ni conexión de datos, pero si lo utilizaré como cámara de fotos rápida, para comunicarme con el resto del mundo y para planificar y buscar información (siempre con wifi) y para leer y entretener a mi hija con las apps instaladas cuando sea necesario.

Seguro que me falta algo y más seguro que algo me sobra, pero da igual, ya estamos preparados!!




miércoles, 3 de diciembre de 2014

¿ Qué espero encontrar en Malasia?

¿Por qué viajo a Malasia? ¿Qué es lo que espero encontrar allí?

Esta es la segunda vez que viajo a Asia. La primera fue hace 17 años en 1997.  Tres meses viajando sola recorriendo la India.  Mi presupuesto era escasísimo, viajé siempre en trenes de tercera, hostales de mochileros y no llevaba ninguna ruta trazada.  No tuve una ducha real en todo ese tiempo, ya que lo hacía con cubos de agua, tuve piojos a destajo, comía con las manos y dormí en antros de todo tipo. 

Sin embargo conocí a gente maravillosa, probé todo tipo de deliciosas comidas picantes, no me puse enferma, vivía totalmente el momento y sentí realmente lo que era ser libre y feliz ! La experiencia no pudo ser mejor, engrandeció mi alma y me cambió la vida. Fue uno de los tiempos más felices. Cuando tuve que regresar lloré amargamente, porque sabía que ya no iba ser tan fácil volver y que cuando lo hiciera ya nunca sería igual.


Ahora no creo que pudiera hacerlo o al menos disfrutarlo del mismo modo que antaño: la edad, los prejuicios, el cansancio y los miedos se han incrementado. Ya estoy demasiado sistematizada.  Por eso de nuevo 17 años después y después de un año que no ha sido muy fácil para mi, vuelvo a Asia,  a un lugar mucho mas desarrollado que la India: Malasia, pero aun así espero encontrar aunque sea solo un poco de ese espíritu que encontré antaño.

Así que una de mis primeras intenciones de este viaje es que de nuevo volver a poner mi vida en perspectiva, desenfocar de los problemas cotidianos y ver la vida bajo otra óptica y evadirme un poco de este tipo de vida occidental tan apegada al trabajo-dinero-trabajo.

 Pero también hay otras cosas para lo que creo que servirá mi viaje:

-  La primera de ellas es la descubrir un país del que sé muy poco. Conocer nuevos lugares, distintas formas de vida, cultura, religión, comidas, fauna y flora  y averiguar por qué Malasia es un país mucho menos turístico que algunos de sus vecinos.

- Para vivir la aventura  y el descubrimiento en familia

-  Para ponerme en el lugar de los turistas o viajeros que salen a miles de kilómetros de su país: sentir sus mismos miedos y dudas para así poderlos entender mejor cuando vengan en mis viajes.

- Salir de mi casa y mis comodidades donde he pasado los últimos dos meses, para regresar con esas ganas de volver a mi país, a mi tierra a mi cultura. Y es que a veces hace falta viajar muy lejos para apreciar mas tu vida y tus circunstancias. Eso sin duda es una de las mejores cosas de viajar: cuando regresas valoras lo que tienes mucho mas.

- Pasar unas Navidades diferentes en el otro hemisferio. Con calor y playa por primera vez en mi vida.

- Romper con la monotonía y dejarme llevar por los acontecimientos.

- Para encontrarme con almas afines en el otro lado del mundo.

- Para tener material para escribir por aquí.

Esto es lo que espero encontrar, aunque quién sabe como lo viviré.
De todas formas esa incertidumbre también me gusta.!

PD: Justo después de escribir esto encontré por casualidad un magnífico post  en que el que se habla de las motivaciones que llevan a alguien a viajar: "Si emociona Pensarlo, Imagina hacerlo". No os lo perdáis!

martes, 18 de noviembre de 2014

Mi itinerario por Malasia

Diseñar un itinerario cuando jamás has estado en un país no es tarea fácil. De hecho es la primera vez que lo hago, ya que normalmente cuando he hecho grandes viajes he ido con un idea más o menos general, pero he ido improvisando y reservando el alojamiento día a día. Pero tal y como conté en mi anterior post este viaje es diferente. 

Para organizarlo dispones de la etapa de preparación, en la que investigas, lees y te dejas llevar por la intuición para hacer un viaje que permita ver lo mas importante y variado posible pero sin stress ni agobios. 

En todos los lugares estaremos al menos 2 noches, exceptuando en Kuala Lumpur que estaremos 4 noches al inicio y 3 al final. Sé que puede parecer demasiado tanto tiempo allí, pero el primer día llegamos a ultima hora de la tarde, los 2 días siguientes estaremos adaptándonos y viendo lo más importante de la ciudad y la cuarta noche nos sirve sólo como lugar donde pernoctar, ya que visitaremos lugares fuera de la capital pero cercanos a la misma, como las Batu Caves o Kuala Selangor. Las 3 últimas noches del itinerario las pasaremos en Kuala Lumpur también, pero para entonces  no creo que tengamos ganas de visitar nada más, así que simplemente nos relajaremos y disfrutaremos de las instalaciones del hotel que hemos reservado para estas noches (el único de alto standing de todo el recorrido) e intentaremos disfrutar de un fin de año totalmente diferente al que estamos acostumbrados.

Este es el itinerario de mi viaje por Malasia-Singapur: 26 noches de hotel, 8 lugares importantes a visitar, dos vuelos domésticos, 2 países y casi 3.000 km en total.

1.-KUALA LUMPUR ( 4 noches)
2.-CAMERON HIGHLANDS ( 2 noches)
3.-PENANG ( 3 noches)
4.-LANKAWI ( 2 noches)
5.-PENANG-  Vuelo hacia KUCHING ( BORNEO)
6.-KUCHING ( 3 noches)
7.-SANTUBONG ( 2 noches)
8.-KUCHING-  Vuelo hacia SINGAPUR
9.-SINGAPUR (3 noches)
10.-MELAKA (3 noches)
11.-Regreso a KUALA LUMPUR (3 noches)


 Aquí está el Mapa Ampliado de mi Ruta.


 También tengo la impresión  de que me he quedado corta con la maravillosa isla de Lankawi, pero el lugar de salida (no hay vuelos directos de Lankawi a Kuching) y especialmente los precios de los vuelos ha hecho que solo dispongamos de 3 días y dos noches allí. De todas formas creo que lo más interesante de todo esto es poder comparar mis expectativas de ahora con la realidad cuando haga el viaje. Sólo entonces podré juzgar realmente el itinerario programado.

lunes, 10 de noviembre de 2014

La salud en el viaje: Vacunas y seguros

Un viaje está lleno de acontecimientos imprevisibles que por mucho que organices o planifiques no puedes evitar. Eso es parte del viaje y de la ventura:  adaptarse a los acontecimientos. Sin embargo de todo lo que puede ocurrir una de las peores experiencias es caer enfermo y que esto afecte a tu salud física o mental. 

Los principales problemas sanitarios en Malasia tienen que ver con el consumo de comida en mal estado o la trasmisión de enfermedades por los mosquitos o problemas por el exceso de calor. Por eso para este viaje a Malasia hemos tomado una serie de precauciones previas referentes a la salud.

Vacunas: Aunque oficialmente no es obligatoria ninguna vacuna para ir a Malasia, no queremos que algún imprevisto nos estropee el viaje. Así que nos fuimos al centro de vacunación internacional y allí nos aconsejaron que nos vacunasemos de Hepatitis A (2 dosis) y B (3 dosis)  así como de Tifus, difteria y Tetanos (3 pastillas tomadas de forma oral). Todas estas vacunas están subvencionadas por la seguridad social y te las ponen en el mismo centro de salud. La vacunación de las dos primeras ya te sirve de por vida por lo que ya la tienes para cualquier otro viaje y en cuanto a la del tifus y el tétanos solo son necesarias dosis de recuerdo .

Mi hija no tuvo que vacunarse de la Hepatitis B ya que está incluida ya en el calendario de vacunación infantil. Sin embargo si la hemos vacunado de la rabia, ya que es una amante de los animales y especialmente de los perros.  Esta vacuna es administrada 3 dosis y tiene un coste aproximado de 36 €. Reaccionó perfectamente bien a las vacunas y ninguna de ellas le produjo ningún efecto adverso.

En cuanto a la Malaria dependiendo de donde vayas o donde mires puedes tener distintas versiones pero llegué a la conclusión de que solo es necesaria la profilaxis si vas a lugares rurales o del centro de la península malaya o el interior de la isla de Borneo. En el centro de vacunación internacional de la calle Francisco Silvela de Madrid nos enseñaron un mapa como éste (http://www.fitfortravel.nhs.uk)  para indicarnos las zonas de riesgo.



Como no vamos a ir a ninguno de estos lugares  no vamos a tomar ninguna medicación al respecto, aunque utilizaremos todo tipo de repelentes de mosquitos (pulseras, sprays, espirales y parches)  para evitar su picadura ya que son fuente de trasmisión de distintos tipos de enfermedades. 


Seguro de salud: Fundamental para cualquier viaje y especialmente para uno con este y con niños. El seguro de viajes que hemos cogido es el que nos ofreció la propia compañía aérea KLM en el mismo momento de resevar los billetes. El seguro de los tres nos costó  111€ y pertenece a la aseguradora Allianz. Las condiciones y coberturas de este seguro pueden verse aqui e  incluye anulación del viaje, cobertura en caso de accidente o enfermedad, perdida o extravío de equipaje facturados o enlaces de vuelos, así como robo o perdida de efectos personales.

Además complementando a este seguro disponemos del seguro del hogar que también incluye coberturas similares en viajes en el extranjero, más los seguros de viajes de las tarjetas de crédito con las que he pagado los viajes, más otros seguros extras que hemos sacado por una cantidad irrisoria para los vuelos domésticos. Yo creo que con todo esto ya vamos suficientemente asegurados !!

Por lo demás usaremos el sentido común a la hora de comer y de beber y de protegernos contra los mosquitos o el calor, siguiendo estas recomendaciones:








Es cierto que aunque en nuestro viaje el riesgo es mínimo, puedes contraer el dengue (del que no hay vacuna) o la encefalitis japonesa, la malaria o cualquier otra enfermedad, o tener un accidente pese a tomar todo tipo de precauciones.Nada te puede hacer sentir totalmente protegido, en el fondo nadie lo está, ni siquiera en su propio país ni en ningún otro lugar. Pero no puedes empezar un viaje pensando en esto, si no nadie viajaría y por supuesto no disfrutarías del viaje. Si no viajas porque piensas Y si hay un problema con el avión, Y si se produce una catástrofe natural,  Y si te pones enfermo, Y si te roban.. .cuando te veas a ti mismo utilizando tantas veces Y si, a eso se le llama MIEDO y eso el único que nunca debes echar en tu maleta.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Preparando un gran viaje

Girar un globo terráqueo, cerrar los ojos, darle vueltas, señalar un punto al azar y viajar a ese destino. Una quimera, una ilusión sólo destinado a unos pocos privilegiados.

Recibir un email de una compañía aérea en el que te indican que tienes 24 horas para elegir un destino al que viajar a un precio mucho más bajo de lo habitual. Coger un calendario y ponerte a buscar un día y un lugar. Esto tampoco es accesible para todo el mundo, pero al menos es más real. Así lo hice hace unos meses cuando decidí mis vacaciones para 2014 .

La falta de dinero o tiempo, las responsabilidades, la dependencia y la falta de libertad hace que esta segunda opción sea posible también sólo para unos pocos. Pero no hace falta ser rico ni gozar de total libertad. Si quieres puedes, en el fondo al final todo es cuestión de prioridades y como dice esta frase que tanto me gusta, "El hombre no tiene más límites que la intensidad de su deseo" ( León Batista Alberdi).

Yo he podido permitírmelo porque ahora tengo tiempo, estoy en periodo de descanso, tras seis meses de intenso trabajo. Pero no es fácil especialmente porque no estoy sólo yo, también quiero viajar con mi familia y hay que compaginar con los tiempos y responsabilidades de los demás.

Tengo 42 años, una hipoteca de un pequeño piso en Madrid, una hija de seis años y un marido que se encarga de su cuidado y educación cuando no estoy, prácticamente la mitad del año. Durante esos meses de trabajo, básicamente viajo, no a dónde quiero ni con quién quiero, pero viajo y mucho: Soy guía turística.

No tengo nada asegurado. Vivo el día a día en una gran capital europea. No sé con seguridad cuántos meses voy a trabajar cada año, ni cuanto voy a ganar, porque todo es muy variable. Este año no fue bueno: trabajé menos de lo que esperaba y ahora hasta marzo no tengo nada de nuevo. Pagué los billetes con lo que me devolvió hacienda este año y el resto del viaje con las propinas de mis clientes americanos recibidas a lo largo del año. Es noviembre y quitando una pequeña escapada de 4 días en febrero, no hemos tenido todavía unas vacaciones familiares.

Pero ahora si, justo en un mes, nos vamos. Destino: Malasia. Tenemos casi un mes para descubrir este país, del que desconocía prácticamente todo, hasta que compré los billetes. No hay nada que me guste más que el descubrimiento de un lugar: ya he empezado a hacerlo a través de guias, libros y foros y a un mes de nuestra salida ya he organizado el viaje y reservado prácticamente todo el alojamiento.

Hasta ahora los grandes viajes que he hecho en mi vida, como a India o a Brasil, los he hecho sola, sin nadie que dependiese de mi, sin organizar nada y sintiendo esa maravillosa sensación de libertad tan auténtica que te da el improvisar y dejarte llevar por las circunstancias o apetencias de cada día. Ahora somos tres y una es mi hija, que aunque ya la hemos llevado a unos cuantos destinos, ninguno tan exótico, tan diferente y que implique tanto cambio como este. Por eso esta vez tengo que llevar un plan de viaje desde aquí, y espero redescubrir que aún así la experiencia será realmente enriquecedora para todos. Y ya lo tengo, ya está el viaje diseñado y organizado.

Mis próximos post por lo tanto no serán confesiones de una guía turística, sino más bien, confesiones de una viajera . Empezaré con la preparación del viaje, y luego cuando llegue allí seguiré escribiendo, pero no tanto de los lugares que visite, no tanto del viaje físico sino del viaje emocional que viviremos.





miércoles, 8 de octubre de 2014

Bibliotecas en París

A veces no tienes que ir a ningún sitio en particular, ni siquiera a un gran museo para encontrarte obras de arte en París.

A veces están a tu lado, a la vuelta de la esquina y sólo necesitas tener bien abiertos los ojos para ver cosas que un primer momento pueden pasar desapercibidas.

Como ejemplo la biblioteca Benjamín Rabier, a tan sólo 200 metros del hotel Campanille en el barrio de La Villette, donde me he alojado con mis grupos todo el verano cuando he estado en París.


                                        

Su nombre es el de un fantástico ilustrador francés, maestro del diseño animal y creador de multitud de libros para niños como Tintín Lutin, Gideon el Pato o las ilustraciones de las fábulas de La Fontaine, Florian 

Nunca he entrado a la biblioteca, porque o estaba cerrada o no tenía tiempo, pero si he podido apreciar su fantástico escaparate en numerosas ocasiones. Este es uno de ellos, su temática la bicicleta


                                 



                                  



                                   





                                  



                                 


                                   


              

                        
                                   

viernes, 29 de agosto de 2014

Alkmaar: una joyita cerca de Amsterdam

Hoy ha sido un día estupendo porque dentro de un circuito ya totalmente controlado, he tenido la posibilidad de descubrir. Esto sin duda es lo que más me gusta en cualquier viaje, asi me siento turista y viajera además de guía.

La visita fue a Alkmaar, un pueblecito precioso a una hora de Amsterdam, en  el  que durante el verano todos los viernes realizan la venta del queso como se hacía antaño. La vestimenta de los vendedores, sus pesas tan peculiares que utilizan y sus quesos expuestos en plena plaza  o transportados en barca, añaden un componen exótico e histórico a una ciudad ya de por sí preciosa.


                       


                     


                      

Edificios elegantes, canales bonitos, mucho ambiente y una buena guía enseñándonos el lugar, fueron los ingredientes necesarios para una interesante visita, que por primera vez realizaba como opcional.
          
                    



                       



                        

Pero además se añadió el punto culminante con la artesanía que encontré en uno de sus mercadillos: Se trata de una pequeña figura de cerámica representando a los distintos tipos de familia que pueden existir: pareja con un hijo, madre con una hija, familia de 6 miembros, etc y todo ello al módico precio de 9 €. 


                           


                              



                             

Otra versión interesante de esto mismo lo encontré hace unos meses en otro mercado de artesanía en Barcelona


                             



Lo que no soy y lo que soy

No soy una camarera
No soy la mujer del tiempo
No soy médico 
No soy una guía local
No soy ingeniera de teléfonos 
No soy la conserje  del hotel
No soy una azafata de vuelos
No soy quien sabe donde está cada servicio
No soy adivina,
No soy un GPS
No soy psicóloga ni psiquiatra
 Ni tampoco soy asistente de seguros.

Pero muchas veces en  mi trabajo sirvo, predigo el tiempo, ayudo en caso de accidente, guio por la ciudad, arregló teléfonos  y wifis, soluciono problemas en el hotel,indico como embarcar, señalo donde están los servicios, intuyo como se desarrollarán los hechos, ánimo a la gente a ver su vida en perspectiva, llevo a los conductores y soluciono incidencias durante el viaje.

Todo esto además de organizar el circuito, introducir las ciudades y crear buen ambiente de grupo, todo con la finalidad no de que el tour sea perfecto, si no con la intención de que los clientes disfruten su viaje.

Eso es ser guía, esa soy yo. 

domingo, 24 de agosto de 2014

Nunca generes altas expectativas

En el Tour que hago con regularidad: París Países Bajos y Crucero por el Rhin, visitamos 5 países en 1 semana y de ellos dedicamos un día entero a Alemania. Este día suponen unos 450km que se distribuyen realizando 3 horas por la mañana desde Amsterdam a Colonia, dos después de esta ciudad hasta llegar a St Goar donde hacemos el crucero por el Rhin y una hora más desde Bingen, donde nos deja el barco, hasta Frankfurt. 

 Es una jornada larga, pero sin duda el esfuerzo merece la pena.Cual es el rasgo distintivo de esta parte de Alemania? Qué es lo que nos ofrece de especial respecto a París, Bruselas o los Países Bajos? Dejando de lado la espectacularidad e importancia artística y religiosa de la catedral de Colonia, la joya del día es el crucero por el Rin que nos ofrece espectaculares paisajes rodeados de viñedos, castillos, montañas y  todo ello aderezado  con los estereotipo alemánes del orden, la organización, la calma, la limpieza. Todo parece colocado en el lugar  y el momento que tiene que estar.

                       

Hasta ahora siempre fue así, por eso en mi grupo genere unas altas expectativas.  Nada mas fuera de la realidad,  el que nuestro barco de las 14.30 se estropease y tuviéramos que coger el siguiente hizo que la idílica estampa que había creado se transformarse en un caos.

Esta vez además íbamos 3 grupos en paralelo :130 pax. por lo que la organización aún se complicaba más . Los grupos empezaron a comer a las 16 h, dos camareros para todos y los tres guías comiendo en la barra y ayudando a servir los platos.

                      

Pero nada de eso importa, tan solo la reacción de la gente quejándose, echándote la culpa, pidiéndote explicaciones de por qué ha pasado algo y sobre todo burlándose de tus palabras: donde está la puntualidad y seriedad alemana?. 

                                         

Si algo he aprendido en este circuito, es que no volveré a utilizar adjetivos tan floridos por nada y por nadie y dejaré que sean ellos los que con su experiencia lo vivan. Sin duda es mucho  mejor no ser tan sincera y decir datos sin mezclar con emociones.

Ya tenemos la regla número 1 del guía: Jamás generes altas expectativas.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Libros de viajes I


Algunos libros que me gustaría tener en mi biblioteca de viajes:


                                   


                                         




                                         


                                           



                                      

                                             

                                              

                                                

                                                      

                                                

                                           

martes, 19 de agosto de 2014

La catedral de Reims


La catedral de Reims es sin duda uno de los monumentos más impresionantes de esta ciudad. Tiene una gran importancia artística, por su impresionante arquitectura gótica y sus fachadas plagadas de miles de esculturas, entre las cuales sin duda la más famosa es la del ángel sonriente.





Pero más espectacular si cabe es su interior  especialmente por sus magníficas vidrieras como las de la bonita capilla de Santa Teresa en el ábside.




Aunque  las que más me sorprendieron fueron las vidrieras modernas realizadas por el ruso Chagal y el alemán Imi Knoebel. Su originalidad y sus colores crean una atmósfera realmente peculiar.




Artisticamente la catedral de Reims es un bello ejemplo del arte gótico del siglo XIII, pero además desde le punto de vista histórico tiene una gran importancia ya que fue aquí donde San Remigio bautizó a Clodoveo, el primer rey de los Francos y desde entonces más de  25 monarcas han sido coronados en esta catedral. El último Carlos X en 1825.

Gran parte de la catedral fue destruida durante la I Guerra Mundial y con motivo del 1500 aniversario del bautismo de Clodoveo, la filantropía americana, con la familia Rockefeller a la cabeza, puso el dinero suficiente para su reconstrucción.




Pese a las obras en la fachada se disfruta plenamente de la belleza de la catedral que unida a su importancia histórica te hace sentir como una privilegiada en este lugar.




domingo, 17 de agosto de 2014

Cuando vuelvo a casa

Llegar a casa tras una o varias semanas de trabajo intenso es un retorno a tu otra vida. Un Matrix en el que te cuesta distinguir cual es tu vida real, si la de guía o la de mama. Se que mi vida son las dos, pero son tan divergentes, tan radicales, que el sonido del despegue en el avión es para mi el trance entre los dos mundos, el momento que tomó mi pastilla para irme a mi otra vida.

El paso de una a otra situación es difícil y complicado especialmente cuando me tengo que ir de casa tras varios días allí. Aunque al poco tiempo de regresar mi cuerpo y me mente ansían la descarga adrenalitica de mi trabajo, mis hormonas maternales y familiares desprendidas ampliamente durante los días de estancia en casa hacen más dura la partida.

La vuelta a casa es también extraña y aunque añoro profundamente mi casa, mi cama, mi marido y mi hija, es también complicado cambiar de ritmo y bajar de revoluciones lleva su tiempo y su trabajo.

Pero sin duda una de las mejores de cosas de volver a casa es cuando llego al aeropuerto, donde me espera mi mini familia: mi hija nerviosa esperándome en el hall con una bolsa enorme de las decenas de dibujos que me ha preparado para mi vuelta. Mi marido luciendo sus mejores galas. En mi vuelta recibo besos, abrazos, mimos y un confort sin igual tras varios días o semanas siendo el blanco de la mayor parte de las críticas si cualquier cosa sale mal. 



Ese derroche de amor y pasión sólo es posible si se produce este intervalo de separación, por lo que esta vida tan intensa y bipolar tiene sin duda sus satisfacciones.

Como decía mi ex, para que una relación funcione de verdad tiene que haber una separación de un día a la semana, un fin de semana al mes y un mes al año. Será verdad?