miércoles, 1 de julio de 2020

Reflexiones (positivas) en tiempos de Covid-19

Es cierto que esto de viajar es una droga, aunque suene a falaz y manido. Para una persona como yo que viaja para vivir y vive para viajar, estar encerrada en casa tanto tiempo, sin conocer nuevas personas, ver otros paisajes o experimentar aventuras,  ha sido realmente difícil. A ello se ha añadido que ya llebaba todo el invierno en casa, porque si hay algo que defina mi trabajo es sin duda la temporalidad.

El confinamiento puede que no haya sido tan difícil para las  personas que disfrutan de tener mucho más tiempo, de la tranquilidad, de hacer las cosas lentamente y sin embargo haya sido más difícil para aquellas que  necesitan intensidad, acción y velocidad para sentirse más vivas. Como es lógico yo soy de estas últimas. 

¿Cómo poder viajar sin moverte de casa?, ¿Cómo encontrar la emoción que te quite el síndrome de abstinencia? No nos engañemos, no hay nada cómo vivir la experiencia por ti mismo.  Pero hay otro tipo de viaje, el Viaje Imaginario, el que se hace a través de los ojos de los demás. Tampoco se puede decir que sea un sucedáneo, es simplemente algo distinto.

Así, durante esta cuarentena he viajado por los lugares más inhóspitos sin moverme de casa, sin tener que hacer el fastidio de la maleta, sin pasar frío ni hambre, sin el riesgo que conlleva toda aventura, desde el plácido colchón de mi cama. Mi viaje ha sido a unos cuantos países del África más profundo y mi guía ha sido Miguel Silvestre, con su fantástico libro "Un millón de piedras". Leer esto en la solapa del libro me atrapó de tal modo que ya no hubo manera de dejarlo.:

"Sólo hay dos tipos de tipos: los que buscan una vida ancha y los que aspiran a una vida larga. Los primeros se la juegan y los segundos se acartonan. Pueden ser triunfadores, pero nunca héroes como los primeros.Esta odisea está llena de aventuras y riesgos, de hoteluchos de mala muerte, de baches, polvo y arena, y de gente que sobrevive en villorrios pasmados en la galbana. Hay paisaje, paisanaje... y pasión. Pero no compasión, que es el cómodo refugio del fuerte para anestesiar la conciencia ante el dolor de los débiles. Es verdad que no hay muchos amaneceres en el Serengueti, ni curtidos machos alfa despachando leones y elefantes entre las minas del rey Salomón, ni el silbido de la mamba negra. A cambio, en cada página hay un par de historias que ponen la piel de gallina y escupen sobre los tópicos..."




También a África me fuí con Javier Aldekoa y su magnífico libro "Hijos del Nilo". Tantos meses en mi biblioteca y nunca encontraba el momento de leerlo. Sin embargo sus intrahistorias, su información y sus aventuras como periodista me han hecho viajar muy lejos.

No han sido viajes turísticos como podéis imaginar. Han sido más que nada viajes de aventura, precisamente de lo que más me ha faltado en esta cuarentena, y han sido por África, porque sin duda es el continente más desconocido y éxotico para mí. 

Pero también a veces pienso que  leer este tipo de libros, es todo un riesgo. Se meten tanto en tu mente, que a veces piensas en dejarlo todo y simplemente lanzarte a vivir, a experimentar por tu cuenta. Sin embargo, soy realista al mismo tiempo y no solo por las restricciones de viaje que todavía existen, sino sobre todo porque mi hija de 11 años y mi marido me necesita más que nunca. De todas formas todas estas vivencias  han servido como válvula de excape y han despertado en mí otros proyectos que quién sabe, si en algún momento podrán salir adelante.




¿Qué más cosas positivas, hay en el encerramiento? Pues he visto series y películas interesantes, he remodelado mi vesturario y mi casa y he dormido más de lo que nunca hubiese imaginado. Creo que lo mejor de todo ha sido el dejar de planificar, el vivir el día a día, sin pensar más allá de la misma semana y el centrarme cada vez más en el presente, ante un futuro inquietante e inesperado. Es el aprender a no esperar nada y a tener un poco más de paciencia. También  el volver a disfrutar con cualquier pequeña cosa, con un rayo de sol, con un paseo, con las primeras quedadas con tus amigos. No quiero ni pensar, cuando pueda volver a trabajar, creo que se me caeran las lágrimas. 

Aunque sin duda lo mejor de todo ha sido el poder disfrutar de tanto tiempo con mi hija, del día a día, de sus rutinas. Esos momentos son y serán unicos e irrepetibles y me imagino compensarán por tantas veces que he estado fuera de casa.

También me he dado cuenta más que nunca de cuánto teníamos y  he aprendido a apreciarlo mucho más. Ha sido como ese romático amor, que cuando lo pierdes te das cuenta de todos los momentos maravillosos que has vivido y como los añoras ahora que lo has perdido. 

Es saber vivir con poco o cada vez con menos y ser igual de feliz y conseguir que el tema económico no colapse tu vida. Es una lección muy dura, pero que hará que valoremos más cada euro que ganemos, cada abrazo que demos y cada contacto que tengamos que tengamos en un futuro, que espero cada vez esté más cercano.






viernes, 29 de mayo de 2020

Reflexiones (negativas) en tiempos de Covid-19

El Covid-19 ha sido y es sin duda una de las situaciones más problemáticas a las que me he tenido que enfrentar. En mi caso no ha sido desde el punto de vista sanitario, ya que ni mi familia ni yo no lo hemos padecido, al menos que yo sepa, sino más bien desde el punto de vista económico y profesional. Después de labrarme una carrera como guía turística con tesón durante años, ahora parece que tendré que reinventarme, buscar otra profesión o fuente de ingresos hasta que el turismo, y en mi caso particular el internacional, pueda restablecerse de nuevo. Mucha gente dice que busques en tus pasiones y tus aficiones una nueva profesión. Pero para mí, ser guía turística es realmente mi vocación y mi pasión, lo que más disfruto haciendo y lo que mejor se hacer.  Por eso no puedo evitar sentir frustración y desesperanza, al darme cuenta de que después de tanto esfuerzo, tengo que, de nuevo, volver a empezar.

Cuando hay acontecimientos traumáticos o extraordinarios como el que estamos pasando, intentas encontrar un punto de sustento, quizás para no caer o quizás para darte impulso.  Estos puntos de apoyo suelen ser sobre todo tus amigos y tus familiares. Poder pasar más tiempo con tus seres queridos más cercanos es lo más positivo que puedes encontrar en todo este encierro. Sentirte útil, poder ayudar a alguien de alguna forma, ciertamente alza el espíritu. También intentas encontrar consuelo en el ocio: el arte, la cultura, los cursos, las películas, los libros, el deporte, el yoga, o cualquier cosa que esté al alcance de tu teclado y que ahora por fin, tienes la posibilidad de disfrutar. Igualmente, en el orden, en recolocar tus cosas, en organizarte, en deshacerte de aquello que ya se ha convertido en superficial. Realmente hay un montón de cosas que pueden servirnos de ayuda.

Pero aún con todo ello, no consigo sentirme bien. Pese a la multitud de mensajes positivos que nos invaden: “Todos juntos”, “ya falta menos”, “lo estamos consiguiendo”, etc, no son suficientes, ya que desgraciadamente contrastan con la realidad que día a día nos ofrece el telediario.

Así que, busqué más apoyos e intenté volver la vista atrás, intentando revivir experiencias pasadas y de las que hubiera sacado mensajes de aprendizaje en mi vida. Mi mente trato de rebuscar y entre ellas encontró los recuerdos de hace más de 20 años, cuando otro gran acontecimiento tuvo lugar en mi vida: Mi viaje a la India. Un viaje sin duda de transformación, en el que durante tres meses conocí una realidad muy distinta a la nuestra, con sus luces y sus sombras, y que me enseñó tanto sobre la relatividad de la vida y de nuestros problemas cotidianos.

Los recuerdos que más rescaté fueron las imágenes que me sobrecogieron saliendo en tren desde Bombay, rumbo no sé a dónde. Desde la ventana de mi vagón se sucedían kilómetros y kilómetros de una misma imagen, la de la desolación y la pobreza de los barrios más marginales que puedas imaginar. Los miraba con enorme profundidad ya que quería retener esas imágenes en mi memoria para siempre, quería que impresionaran de forma permanente mi mente para que cuando tuviera momentos de desesperación pudiera apoyarme en esos recuerdos y desenfocar de mis problemas del primer mundo. Y es cierto que, comparado con ellos, incluso nuestra vida durante el covid-19 se relativiza. Estar encerrado en casa, con aire acondicionado, viendo películas, leyendo libros, pasando más tiempo con tu familia, parece que no debería ser ningún problema.

Sin embargo, lo es, y puede que mi postura parezca egoísta y banal comparada con la vida que les ha tocado a otros o con las consecuencias mucho más dramáticas que esta situación ha supuesto para mucha gente. Para mí, en estos momentos, las desgracias de los demás no me sirven de consuelo ni de sustento.

Muchos sueños se han ido al traste y no termino de vislumbrar una luz lo suficientemente intensa al final del túnel, o puede que lleve ya demasiado tiempo encerrada y tan solo necesite un poco más de vida para poder encontrar una salida. Puede parecer estúpido que en mi situación me queje de no poder irme de vacaciones este año, o de no saber cómo voy amoldarte a esta nueva vida, o de no saber de qué vamos a vivir los próximos meses, o de simplemente no poder sentirme libre.

Para mí éstos también son problemas. Problemas del primer mundo, pero problemas. ¿Entonces mis viajes, mis visiones de antaño, mis experiencias no han servido para nada?  Puede que no tanto como quisiera. Puede que ya haya pasado demasiado tiempo, que me haya aburguesado en demasía y que el capitalismo y la occidentalización hayan calado en mi mucho más de lo que yo creía, o simplemente quizás, no sea tan fuerte como imaginaba.

Aquellas experiencias, junto con otras muchas más de mi vida, sin duda han conformado mi personalidad y mi sentido de la vida, y me ayudan a mantener el equilibrio mental en estos duros momentos. Pero al mismo tiempo tengo la necesidad de quejarme, de sentirme frustrada y muchas veces desesperada ante la impotencia de los acontecimientos. Y creo que eso es algo que todo el mundo debería hacer: exteriorizar todo este malestar, sacarlo fuera, quejarnos, llorar, estar de mal humor e incluso tocar fondo. Sacar esa negatividad e intentar neutralizarla con todos esos puntos de apoyo. Solo así conseguiremos una sociedad sana, que no tenga que mantener siempre la sonrisa, que no tenga que estar siempre bien, que no sea tan perfeccionista y pretenda que estemos siempre alegres. Debemos aceptar nuestras debilidades e imperfecciones, de forma que no nos volvamos locos y que cuando todo esto pase o al menos mejore, podamos seguir adelante.

Me gustaba como era mi vida, y ya no va a volver a ser lo mismo. Quizás en un futuro lejano, puede que incluso mejore y se depure de tanta velocidad, globalidad y capitalismo. ¿Quién sabe? Pero ahora solo soy capaz de mirar el presente y el futuro más cercano, y lo cierto es que lo que vislumbro no me da mucha esperanza.

lunes, 4 de mayo de 2020

Mi adicción por las postales


Siempre he considerado las postales una pequeña gran obra de arte.  Soy una adicta a las postales
de todo tipo.  Postales sin escribir, a modo de souvenir, como un recuerdo entrañable; postales que escribes y que llevan un poquito de ti y de donde te encuentras y postales que recibes, de tu familia, de tus amigos, o de quienes han compartido un poco de su vida contigo.

En este post empezaremos con las postales que compras, pero que no envias, son un regalo para ti mismo, para apresar en unos centímetros recuerdos, momentos o lugares.

Las postales de lugares son sin duda las más comunes, te enseñan tanto en tan poco que son capaces de trasladarte a cualquier lugar del mundo. Es la postal foto por antonomasia, sacan la mejor vista, el mejor ángulo, quizás la mejor composición, pretendiendo apresar la mejor imagen del sitio donde hemos estado. Pero además de éstas hay otras que son simplemente dibujos, recursos didacticos, poesías, formas representativas de un país,etc.. Puede haber tantas como el límite de tu imaginación.

 Pero como una imagen vale más que mil palabras, qué mejor que dejaros unas fotos de mi maravillosa colección de postales: 






















































miércoles, 18 de marzo de 2020

Reinicio


Alguien ha pulsado el botón de reinicio. Dicen que el en 90 % de los casos un problema se soluciona reiniciando y eso es lo que está pasando.

Era el ordenador más perfectamente imperfecto. Estaba lleno de multitud de funciones que nos aseguraban una ilusoria área de confort en nuestras vidas: viajes a golpe de teclado, compras en cualquier lugar del mundo, montones de información de todo tipo, conexión inmediata y cualquier otra cosa inimaginable. Allí estaba todo a nuestra disposición y a una velocidad increíble. Nos sentíamos con todo el poder para hacer prácticamente cualquier cosa que quisieramos.

Es cierto que esta saturación a veces nos hacía olvidar lo realmente importante o no lo encontrabamos, porque cada día había algo más y aunque eso nos daba tranquilidad y pensábamos que lo teníamos todo bajo control, ha resultado que no es así. Todo rápido, eficiente y al momento, pero el ordenador estaba empezando a fallar. Lo estábamos saturando hasta el límite de sus posibilidades. 

Un día no sé sabe ni cómo, ni por qué, un virus atacó al ordenador central y desestabilizó el ya dañado sistema. Hubo muchos programas que simplemente dejaron de funcionar y desaparecieron, especialmente los más antiguos, otros no se abrían y daban problemas y otros inexplicablemente no se veían afectados. 

Pero el proceso era incontrolable y cada vez iba a más, su contagio era de una potencia inusitada. Pese a los potentes antivirus instalados la situación se estaba yendo de control y  no quedó otro remedio que pulsar el botón de reinicio.

Aún no se ha encendido de nuevo y estamos en ese proceso hasta que de nuevo se conecte. Este proceso es impredecible, aún no sabemos todo lo que estamos perdiendo y qué encontraremos cuando se encienda. Eso sin duda está generando una gran ansiedad porque sea como sea vamos a tener que re-adaptarnos. 

Sabemos que cuando empiece a aparecer esa pequeña lucecita azul de encendido habremos perdido mucho. Algunos programas requerirán un nuevo programador para repararlos, otros habrán simplemente desaparecido y la gran mayoría, sin saber cómo, se tendrán que adaptar a las nuevas circunstancias. 

Nuestro mundo es ese gran ordenador que simplemente se ha saturado porque quizás lo hemos llevado al límite y los virus sólo han acelerado un proceso que sin duda iba destinado irremediablemente al suicidio. Nosotros formamos todos parte de ese inmenso ordenador y los antivirus han sido todos y cada uno de los que con sus acciones han conseguido reparar muchos de los fallos de aquellos programas destinados irremediablemente a la desaparición. 

Cuando todo comience de nuevo nada será como antes, aunque lo intentemos para lograr la rutina de antaño. No volverá a ser igual y posiblemente tengamos que cambiar el sistema operativo y aunque al  principio solo echaremos en falta lo que perdimos, pronto nos daremos cuenta que el sistema funciona de nuevo: cada una de las cosas que consigamos recuperar tendrá un valor mucho más importante de lo que nunca tuvo. Apreciaremos cada uno de sus detalles con mucha más intensidad que antes, y así un café, un abrazo, un cine, un concierto, estar con los tuyos, sentirnos, querernos, tocarnos, esa sensación de seguir vivos, de que lo hemos superado nos hará más fuertes, más libres y quizá y si el programador lo quiere, mucho más sensatos.

Pero hay algo que jamás olvidaremos: y es que algo murió en cada uno de nosotros con cada uno de los programas que fueron eliminados. 

sábado, 7 de marzo de 2020

Adicción al coronavirus





Me levanto por la mañana y casi de forma automática enciendo la tele o pongo la radio. Sé que me hace mal pero estoy viciada y no lo puedo evitar. Salgo a la calle y enseguida necesito una nueva dosis. Quiero saber qué ocurre aunque al mismo tiempo esté más que harta de una y otra vez la misma noticia. Soy una drogadicta: a veces a mitad de la noche me despierto angustiada intentando saber qué habrá pasado. Así que de nuevo vuelvo a caer y me chuto esa basura por las venas, aunque solo sé que me hace mal. 

Finalmente han conseguido enviciarnos. Nos han inoculado el  miedo y aunque queramos huir de él no podemos. Ya hemos sido atrapados. De algo insignificante se ha creado una bomba explosiva que está paralizando buena parte de la actividad mundial. 

Me enfrento, nos enfrentamos, a una terrible amenaza creada artificialmente y que no tiene  sentido. Pero si hay algo que sí ha quedado claro es que quién haya querido poner esto en marcha lo ha conseguido. Para ello han utilizado los medios de comunicación como transmisores de esta epidemia de miedo y angustia, simplemente poniendo su foco en esas noticias, una y otra vez, haciendo que el resto de la realidad pase a ser irrelevante. 

Han pasado solo un par de semanas desde que estalló la crisis en España y cada vez más gente empieza a estar cansada de este sinsentido. Son realmente  las noticias sobre el coronavirus las que se han extendido como un virus y han contagiado a medio mundo. 

¿Cuándo va a acabar esta pesadilla? ¿Quién la ha puesto en marcha? No sabemos nada, únicamente que somos totalmente manejables e influenciables.

Esta epidemia que es mucho menos virulenta que otras cientos o miles que hemos tenido a lo largo de la historia, se ha incrementado de manera exponencial por la cantidad casi infinita de información que recibimos y consumimos.

Mientras la economía de muchas personas anónimas y miles de empresas de muchas sectores, pero especialmente el turístico, se descalabran, sé que hay alguien por ahí que se está forrando de verdad. ¿Hasta cuándo durará esta avaricia? No, no creo que  sea un tema de seguridad sanitaria, para mí es más algo más emocional e irracional. 

Como guía turística esta crisis, esta nueva droga, me ha afectado directamente. Si tienes la increíble suerte de que no se te cancelen tus tours, debes confirmar para poder trabajar que no has estado en Italia en los últimos 14 días y si es así, presentar un resultado del coronavirus negativo. Pero conseguir esta prueba no es tan fácil ya que queda a discreción del médico. Aún así, tu trabajo pende de un hilo, ya que hasta 24 horas antes pueden cancelarte tu próximo viaje. ¿Qué vamos hacer tantos guías cuyos únicos ingresos dependen del sector turístico y que además no recibimos ningún tipo de compensación cuando se cancela un viaje, porque como autónomos no tenemos prácticamente ningún derecho a nada?. 

Podemos buscar otro trabajo, pero no sabemos cuanto tiempo durará esta crisis. ¿Este mes? ¿Esta primavera?, ¿Toda la temporada?, ¿Todo el año?. Nos han puesto en la cuerda floja y como siempre unos caerán y otros sobrevivirán. 

Es una guerra, sin armas, pero tan letal como cualquier otra y no por el irrisorio índice de mortalidad, sino porque está destruyendo la sociedad poco a poco: prohibición de reuniones masivas, se cierran eventos públicos, aconsejan no besarse, no abrazarse, no relacionarse, no viajar, no moverse, trabajar desde casa. Quieren paralizarnos. Dirán que pretenden que no se extienda el virus, pero no se dan cuenta de que hay algo mucho peor que el coronavirus, que es el poder con el que han conseguido paralizar a medio mundo. Realmente nos hemos vuelto locos.

Si ya trabajar como guía era toda una aventura, un trabajo maravilloso pero inestable y dependiente totalmente de la demanda, ahora es simple y llanamente la incertidumbre absoluta y total. 

Al mismo tiempo sé que sobrevivireros, no tengo ni idea de cómo, seguramente siendo fuertes ante la falta absoluta de seguridad, viviendo día a día y adaptándonos a cualquier oportunidad laboral que se nos presente. 

Yo de momento he decidido que voy a dejar esta droga de la hiper información y aunque sé que el síndrome de abstinencia llegará enseguida, también sé que es la única manera de desengancharse y curarme de esta angustia que dura demasiado tiempo ya. 



viernes, 18 de octubre de 2019

La soledad del viajero

Me acabo de despedir de él. Son las 2.30 de la mañana en el Hospital de San Antonio en Oporto, Portugal.

Allí pasará al menos las próximas 24 horas en un hall de emergencias al lado de otros pacientes. Esta noche Mr Ward en lugar de dormir en la lujosa posada en la que estamos alojados, dormirá en un camilla en un hall de emergencias del hospital de San Antonio. Esta tarde, no sabe cómo ni por qué, se cayó en la calle y se golpeó la cabeza. Cuando despertó ya se encontraba en el hospital. A mí me llamaron hace una hora y fui directamente a verle. 

No parece grave, tiene una herida en la frente y quince puntos de sutura, aunque han encontrado un hematoma superficial en su cerebro y por ello tiene que estar bajo vigilancia los próximas horas . Reconoce a todo el mundo, está consciente y además conserva un explendido sentido del humor.

Sé muy poco de Mr Ward, sólo que tiene 88 años, es viudo, 2 hijos y  que está viajando sólo en un tour de 17 días por Portugal y España.  Pero sus ojos denotan que ha sido y sigue siendo alguien muy inteligente y además con gran coraje para vivir estas experiencias. ¿Quién será Mr Ward?. Allí en el hospital es uno más, pasa totalmente desapercibido. Allí todos somos iguales. 

Cuando he tenido que dejarle, porque en solo unas horas  salgo con el resto del grupo hacia Santiago de Compostela, se me ha partido el alma. Hace tan solo dos días que lo conozco, pero no he podido evitar emocionarme. 

Sé que va a estar bien cuidado y que además mañana tendrá a otra persona de la agencia a su disposición, pero aún así, verle allí sólo, tapado con una leve sabana, su camisa aún manchada de sangre y todas sus pertenencias en una bolsa azul de basura, ha sido una impresión difícil de olvidar. 

Buenas Noches Mr. Ward Te estaré esperando en Santiago de Compostela, allí como te he prometido iremos a ver la tumba de Santiago y juntos abrazaremos al santo.  

Descansa y Hasta pronto Mr Ward. 





martes, 3 de septiembre de 2019

Todo al límite

Estoy escribiendo este post en mi tercer vuelo del día para llegar a Varsovia, después de casi una semana de tortura mental, arrepentida totalmente por las decisiones tomadas respecto a mi tours de la última temporada del año.

Si ya tenía dos viajes de 17 días  entre septiembre y octubre, he añadido otro más antes de empezar y otro entre medias de los dos primeros. Una auténtica locura que pinta de este modo:

-12 septiembre 3 vuelos (Madrid-Bilbao-Múnich-Varsovia ) para hacer un grupo especial. Regreso el día 20 a Madrid con otros 3 vuelos de vuelta. Al día siguiente salgo a las 6 de mañana para recoger otro grupo, de otra agencia en Lisboa y comenzar un tour de 17 días por España y Portugal. Acabo el 6 de octubre y el 8 comienzo otro viaje con otra empresa distinta a las dos primeras, visitando Barcelona y Madrid y enlazando con mi último viaje de 17 días que vuelve a comenzar en Lisboa.

Mi mente no puede entender porqué acepte tanta cantidad de trabajo, especialmente el primer tour que es el que más incertidumbre me provocaba. Pero sí, en aquella reunión rodeada de varias personas que me pedían que hiciera ese circuito, no supe decir que no. Quizás porque era una nueva empresa, que podría abrirme nuevos caminos en el futuro, o quizás porque en el fondo soy un poco masoquista. 

Realmente no es tanto el trabajo, ni la organización, ni siquiera el jaleo de maletas lo que más me ha preocupado, sino mi estado de tortura mental, nerviosismo y noches sin dormir. No he parado de pensar e imaginarme si uno de los vuelos llegase tarde y no pudiera estar a tiempo para el siguiente. Jamás he dejado tirado a un grupo, y si lo hiciera no podría perdonarmelo. 

Mi cerebro ya ha imaginado todo tipo de problemas y ha intentado ponerle soluciones anticipandome innecesariamente a todos los acontecimientos posibles. 

Hoy 12 de septiembre es  el día 1 de todo esta locura que acabará el día 29 de octubre. Ojalá todo salga bien y no haya ningún problema, ojalá me cambie en breve mi energía y se vuelva positiva. De momento no he podido: meditaciones, respiraciones, músicas y visualizaciones no han servido de nada. Espero que el punto de inflexión se produzca en cuanto aterrice este vuelo en Varsovia.

Como siempre habrá que sacar la parte positiva de todo esto, que no puede ser mas que el aprendizaje, que en este caso, sin duda, es el saber decir que no, ponerme límites y sobre todo encontrar el modo de parar mi mente y relajarme.

Es la misma situación repetida que se produjo hace unos 15 días en unos talleres de crecimiento personal a los que asistí. El último día, la prueba de fuego era romper con el cuello una flecha de madera contra una tabla, como símbolo de superación de todos tus miedos. Algo a lo que mi mente se negó totalmente en un principio. Sin embargo al cabo de 10 minutos cambié de opinion, haciendo algo que no quería hacer, por el simple hecho de no ponerme límites. 

Después de hacerlo me arrepentí totalmente, no por lo que pasó,  si no por lo que podría haber pasado. Me quedé alucinada de lo influenciable que puede ser una persona por la masa, por la gente o por las reacciones de los demás. 

De nuevo me expuse  ante una situacion extrema, no sé para qué, ni por qué. No tenía que demostrar nada a nadie, ni tampoco a mi misma. Sin embargo lo hice y volví a arrepentirme. 

Vivimos en un mundo en el que todo es superación, progresar, un paso más adelante, liberarte, vencer tus miedos. Es lo único que venden. ¿Por qué no  conformarse con lo que uno tiene sin la necesidad de vivir en esa zozobra de buscar siempre más y más?. 

sábado, 30 de marzo de 2019

Mis tours y mi estado anímico.

Por fin y tras acabar mis primeros tres tours del año, tengo un poco de tiempo libre para poder plasmar en palabras la gran cantidad de emociones que he pasado en mis últimos viajes. 

Comencé en febrero con un maravilloso grupo de New York City. En cuanto les conocí sabía que todo iba a ir bien. Su organización era excelente. La profesora tenía a todo el grupo en Viber y todos tenían acceso a los datos, por lo que estabamos siempre conectados, podía enviarles archivos para que leyeran o cualquier información que pudiera interesarles. Funcionaba a las mil maravillas.

Pero lo mejor del grupo no fue eso, si no que enseguida confiaron en mi, se dejaron llevar  y me consideraron como parte del grupo. Se asombraban de que realmente cuidara de ellos. Así que fue un tour maravilloso. Allí conocí a personas luchadoras, sensibles e inteligentes. Pero aun queda algo más, ellos venían de la WJPS, una escuela de periodistas y me encantó todo lo que compartimos juntos, tanto que hasta formé parte de su noticiero semanal. Todo un honor. Que maravilla!! Ahí adoraba mi trabajo.

Segundo grupo, en el más gente  he tenido, con 58 pax para mi solita. En este viajaban  dos Group Leaders, los dos hablaban español perfectamente. El primero de Colorado su responsable era una chica española que llevaba 6 años viviendo en Colorado como profesora. Al principio no me hizo mucha gracia porque me imaginaba que casi  todo lo que les contase, ya lo sabría y no lo iba a  apreciar igual. Pero enseguida descubrí en ella una mujer simpática, maja, inteligente y toda una super woman. Junto a ella llegó  la increíble Sheril, la que sería sin lugar a duda la perfecta viajera para mi y el alma del grupo. Cheryl  consiguió que todos la quisieran, que se preocuparan por ella y que derrochara esa  energía positiva de la que era imposible no contagiarse: graciosa, simpática y adorable. Gracias Sheril eres maravillosa y mi meta es ser como tu. 

El otro grupo era de Ohio y su GL era un profesor americano de español. Pero uno de los buenos, de los que realmente la cultura y la lengua española se han incorporado como parte de su vida. Pero además tenía una gran sensibilidad musical, que compartió de forma generosa durante el viaje. Pocas veces me he sentido más a gusto en un bus,  que escuchandole tocar con la guitarra y cantar  Take me Home de John Carpenter, fue fantástico .Así que fue un tour muy interesante, con buena energia y que sin duda disfrute mucho. 

Pero toda esa positividad se desvaneció de forma progresiva con mi tercer tour, que empecé solo tres días despues de acabar el último. Tenía un grupo canadiense haciendo un tour personalizado en el que visitaban París, los battlefields de la 1 Guerra Mundial en Vimy y en Ypres, así como cementerios de guerra y terminabamos en Ámsterdam. La organización  fue bastante compleja porque en algunos lugares no había estado nunca y además conocía muy poco al respecto. Además tenían tal cantidad de actividades incluidas, que sólo poder seguir el programa sin problemas, ya era todo un éxito. Y en este aspecto lo fué.

Pero pese a mis múltiples esfuerzos no conseguí conectar para nada con el Group leader.    Es inexplicable pero siempre que he tenido un único profesor, hombre y canadiense, ha habido problemas. Lo cierto es que había algo en el realmente extraño: no me miraba a los ojos, asentia y disentia y poco más. No me daba  los buenos días y nunca compartió mesa con el resto de los adultos ni conmigo. Así que la relación era prácticamente nula, lo que es peor a que sea o buena o mala. En el grupo por supuesto que había gente fantástica, pero no consiguieron que me sintiera a gusto ni que mi espíritu se elevase.

Por supuesto que él no fue el único culpable, tambien lo fui yo, porque en circunstancias adversas, no fui capaz de recomponerme. La seguridad en mí misma bajó a límites preocupantes, temía en todo momento que algo saliera mal, por lo que fueran a decir, por como me evaluarían. Estaba nerviosa, empequeñecida, mi luz no brillaba para nada. Dormía fatal, pensaba demasiado. Fue agotador,al final contaba los minutos y las horas para acabar el viaje.

 Hacía mucho tiempo que no me sentía así, y de hecho sigo dandóle vueltas a como llegué a ese estado anímico, y cómo no fui capaz de superarlo.  Me di cuenta de cuanto dependo de las reacciones de los demás para sentirme yo misma. Si yo me siento bien, todo es tan sencillo tan fácil, tan fluido que todo va fantásticamente. Debo encontrar el modo de conseguir lo mismo independientemente de los demás. Pero es tan complicado..!  Eso sí, lo que tengo claro es que seguiré luchando para superame y encontrar respuestas y sobre todo para intentar que las situaciones y las personas no me afecten tanto.


















miércoles, 16 de enero de 2019

El otro viaje: El literario



El viaje se inicia desde el mismo momento en que la idea de un destino pasa por tu cabeza, continúa con la compra de los billetes de avión que transforman la idea de potencial en realidad, y prosigue no sólo durante tu viaje propiamente dicho hasta el destino elegido, si no incluso también después cuando regresas y hasta que vuelves a acostumbrarte a tu rutina diaria.


Está vez fue una sucesión de señales las que hicieron que empezásemos a pensar en Israel como destino para nuestras próximas vacaciones. Por supuesto que ya era antes un destino soñado, pero fue una pequeño pero magnífico libro que encontramos de forma casual en la librería del Corte Inglés, el que encendió la chispa de nuestro viaje. Esta guía nos pareció tan manejable, completa, amena e informativa que no pudimos evitar el comprarlo y con ello ya comenzó nuestra aventura.






Eso me hizo recordar aquel viaje que hice ya hace 12 años a Brasil. Llevaba pensando cierto tiempo donde poder escaparme durante un mes a realizar lo que más me gusta: sumergirme en otro país y otra cultura. No sabía donde ir, dada la enorme cantidad de destinos maravillosos que el.mundo nos ofrece. Finalmente fue un acontecimiento banal, como la música brasileña del taxi que me llevó a casa aquella noche, la que me hizo charlar con él conductor que había vivido varios años en Brasil y al salir del taxi, en un trayecto de no más de 15 minutos ya tenía claro cual sería mi destino.
Del germen de la idea a comprar los billetes de avión, y de ahí a la preparación del viaje: empezar a leer, conocer y sumergirte en la cultura antes ya de pisar tierra. La preparación es fundamental para poder disfrutar del destino y para poder entenderlo. Así que con suficiente tiempo de antelación empezamos a recopilar los libros que hablaban sobre el tema: algunos ya los teníamos como el clásico "Oh Jerusalén" de Dominique Lapierre y Larry Collings; ¨"El viaje de Egeria", el relato de viajes más antiguo escrito en España por una mujer y que relata sus impresiones a Tierra Santa entre otros destinos; el fantástico "Israel" de David Catarivas que aunque publicado en 1961, su descripción e historia hasta la fecha es tan didáctica, clara y apasionada, que es un libro que sin duda no deja indiferente; o el Cuaderno de Viajes de Altair "Jerusalén en el nombre de Dios " con impresiones y magníficas fotografías de diversos autores.


Otros aparecieron en nuestro camino como el maravilloso "Israel" de Julián Marías, que nos muestra la realidad del país desde un enfoque sociológico, crítico y literario. El libro analiza los orígenes y estructura del país y nos ayuda a comprender el complejo conflicto de Oriente Medio; o las siempre interesantes Xenophobes´s guide que ofrece una mirada irreverente a las creencias y debilidades de distintos grupos humanos, en este caso de los israelíes.


Por supuesto además de todo este material no podían faltar las guías de viajes para preparar el viaje como tal. Entre ellas contamos como no, con "Israel y los territorios palestinos" de Lonely Planet, una de las mejores editoriales para el viajero independiente., También la "Guía de Tierra Santa en cuerpo y alma" de Manuel Crespo y la "Guía Histórica, Mística y Misteriosa de Tierra Santa" de Manuel Fernandez Muñoz, centradas en los lugares sagrados para poder saborearlos de la forma más completa posible. Junto a ellas las magníficas revistas de "Tierra Santa" de los padres franciscanos, custodios de los lugares sagrados de Tierra Santa.



En definitiva ha sido un viaje extraordinario, que nos ha hecho posible viajar y comprender esas tierras antes de pisarlas. Sin embargo ahora que ya hemos vuelto y hemos tenido nuestra experiencia particular, es fantástico releer algunos pasajes y sentir como muchos son acordes con la realidad que hemos vivido, y otros nos dan una visión distinta de la que hemos experimentado. De todas formas es la novela "Dispara, yo ya estoy muerto", la que ahora ocupa mis ratos libres sumergiéndome en la ficción de Julia Navarro, de este conflicto y esta tierra, en un relato lleno de drama, pasiones e historia.

Este ha sido nuestro otro viaje: El Literario.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Oda Siciliana

El viaje comenzó desde el mismo momento en que me ofrecieron trabajar tres semanas como guía en la para mí casi desconocida Sicilia.
¡Qué sugerente, qué desconocido y qué sorpresa conocerla!

Sicilia es una maravillosa región de Italia, su gente es agradable, sencilla y tranquila, sus gastronomía es simplemente excelente y los lugares son de una belleza tal, que cuando crees haber encontrado algo fantástico, encuentras algo mejor.

Pensar que en esta tierra se pueden encontrar en la Villa Romana del Casale, los mejores mosaicos romanos o los mejores templos griegos conservados del mundo en el Valle de los Templos en Agrigento, son solo algunos de los platos principales; Asomarte a Erice, el balcón de Sicilia con unas vertiginosas vistas y una repostería fabulosa, es otro plato magnífico; Disfrutar en Cefalú con su playa, sus callejuelas y su catedral normanda; Perder el aliento imaginando las representaciones teatrales en el teatro griego de Taormina con las mejores vistas sobre el Jónico y el Etna, o simplemente alucinar con la fusión entre el entorno y el templo griego perfectamente conservado de Segesta. Subir al Etna y pensar que simplemente has llegado a otro mundo en la Tierra o pasear por Noto y no saber si es un pueblo o es un magnífico decorado teatral barroco. Esos son otros platos fuertes de Sicilia.








Pero cuando piensas que ya solo queda más de lo mismo llegas a Palermo. Allí te sientes confundida, por la gran cantidad de contrastes entre la exaltación de lo antiguo y la degradación de lo moderno. Da igual las veces que vaya a Palermo no podré  dejar de visitar la magnífica sala palatina del palacio de los normandos, con unos mosaicos que tan solo encuentran competencia con los de la fabulosa catedral de Monreale. Pero después sigues viendo iglesias y cada una vuelve a sorprenderte a su manera,  como las barroquisimas de San José o Santa Catarina o las sorprendentes  San Cabildo o  "La Martorana". La capital, Palermo es tan diversa, tan compleja y tan versátil que llevaría mucho más tiempo el definirla, al igual que toda Sicilia.

Pero lo mejor es que aún hay mucho más por descubrir, por eso sé que volveré pronto. Sicilia me ha hecho descubrir y maravillarme con sus gente y sus lugares y eso sé que es lo que me da vida. Gracias Sicilia te voy a echar de menos. Hasta pronto.


                                 



                                          


domingo, 26 de agosto de 2018

Siguiente capítulo, nuevas aventuras


Como un capítulo de cualquier libro que estes leyendo, así es también nuestra vida. No sabes el rumbo que va a tomar y solo puedes seguir leyendo y viviendo para saber que camino seguirá. Han pasado más de cinco meses desde que escribí mi último post, en el que explicaba como un acontecimiento puede replantear toda tu forma de vida. Sin embargo, parece que todo se ha ido solucionando poco a poco y las circunstancias se han unido para facilitarnos este gran bache en el camino.

A mi marido le llamaron para que se operase justo cuando había terminado la primera parte de la temporada. Al menos podría estar con el y si todo iba bien no tendría que renunciar a ningún trabajo. Y así fue. No fue nada fácil la verdad, ya que fue un periodo realmente complicado de nuestra vida, lleno de emociones, de distinto tipo. Pero juntos, con esperanza y paciencia conseguimos superar el primer gran bache. No está todo solucionado, pero lo peor ha pasado, y espero que pronto pueda cerrarse este capítulo de nuestras vidas.

Tras el parentésis del mes de mayo, tuve una temporada muy intensa de trabajo, Conocí a gente maravillosa durante  mis viajes especialmente a Toni de Indiana,  o a mi querido Frederic de Colorado, de quién sin duda hablaré proximamente al ser una de las personas que más me ha impactado ultimamente. También tuve malos momentos con otros grupos, con gente que no sabía por donde cogerla, que no pude llegar a ellas y que me produjeron una gran decepción.

Tras ello llego un momento de relativa calma, el mes de agosto, en el que estuve en casa disfrutando de la familia y también nos fuimos a Bélgica y  Países Bajos. Ambos lugares los conocía bastante bien al haber estado destacada en ellos durante más de 6 años, pero tenía tantas ganas de que mi hija y mi marido pudieran disfurtarlo, que preferí sacrificar la emoción del descubrimiento de nuevos lugares, por la facilidad de los sitios conocidos.

En breve, tan solo unos días comienza de nuevo la aventura: me voy a trabajar como guía tres semanas a Sicilia. Aunque el lugar es practicamente desconocido para mí, ya que solo conozco Palermo de una escapada de hace unos años con la familia, es un destino muy apatecible por la gran cantidad  y diversidad de patrimonio cultura, por su gastronomía y seguro que por muchas razones más que os iré descubriendo.


jueves, 15 de marzo de 2018

Más grande será la caída

Lleva dos semanas seguidas sin parar de llover. Nunca  que yo recuerde habíamos tenido un invierno tan lluvioso. Es principios de marzo, pero el cielo está oscuro, la lluvia no cesa y así día tras día. Yo también estoy apagada, sí, creo que esa puede ser la palabra más acertada a mi estado anímico: sin fuerza, sin energía, con poca ilusión, insegura y llena de miedos. Pero ¿Cómo he llegado a esta situación? Dos meses atrás  salía flamante por la puerta de la White little chapel , después de casarme en  Las Vegas. Estaba radiante, no solo por la boda en sí, sino más bien por el super viaje que estaba realizando con mi familia por la costa oeste de EEUU. Tan fantastico y tan maravilloso que no podía creerlo. Sentía el mundo en mis manos, llena de optimismo, y ganas de no parar de conocer el mundo. Me sentía tan afortunada, tan agradecida..!

Más grande será la caída.

Pero la felicidad no dura mucho y pronto todo cambió.
Saltar del sueño americano y enfrentarse a la rutina diaria no fue difícil ya que me encanta pasar tiempo en casa, sin hacer nada en particular, y además esperaba enseguida volver a trabajar, para el año que viene poder hacer otro viaje juntos por cualquier otro sitio de EEUU o del mundo. 

Pero de pronto ocurrió, sí, de pronto te dicen así sin anestesia que tu marido tiene cancer. Se que en estos días es algo ya tan común que cada vez sorprende menos. Pero a nosotros si que nos sorprendió y nos dejó en principio sin ninguna reaccion. De ese estado de anestesia, pase a la queja y al llanto. Y es que no es solo que mi marido tenga problemas de salud, es que esto me ha hecho bajar a la tierra a unos niveles que hacía mucho tiempo no recordaba. 

Mi trabajo es la principal fuente de ingresos de la economia familiar, es una gran responsabilidad, pero se llevarlo bien, porque me gusta mi trabajo de verdad. Siempre he vivido al día, con optimismo y valentía. Si tengo dinero lo gasto, lo disfruto y sino me adapto a lo que tenga. Sé que tiene muchos riegos, pero hasta ahora siempre me había salido bien. 

 Sin embargo este tema me hacía replantearme casi toda mi vida. Mi marido además tiene toda su familia a más de 12.000 km.  En breve se va a operar y en breve empiezo yo la temporada de trabajo más fuerte despues de más de 4 meses sin un solo ingreso en casa. Pero ¿Quién va a estar con él cuando se opere, quién le va a cuidar y acompañar? Solo puedo ser yo. Encantada de hacerlo, pero si lo hago ¿Qué pasa con mi trabajo?, ¿Qué pasa con la economía familiar?.

Da igual lo que te digan, la lente con la que miras el mundo está ya ensombrecida y el miedo ha acupado cada rincón de mi cabeza. Ahora estoy viviendo las consecuencias de la vida al día que siempre he estado llevando, ahora me reemplanteo por primera vez en muchos años mi estilo de vida. Quizás ya no puedo vivir en el filo de la navaja como lo he hecho hasta ahora.  En fin, con lo bien que estaba, mi vida se empieza a tambalear y replantear. Solo espero que sea un bache en el camino y no una montaña cada vez más alta. No me siento con mucha capacidad de aguante y de cargar tanto peso encima mío.

Acabo de terminar mi primer tour, y todo esa situacion emocional sin duda ha repercutido en mi trabajo. Si soy la misma, pero me falta la chispa, no consigo ver la luz detras del tunel y aquí sigue lloviendo sin parar.







jueves, 25 de enero de 2018

COSTA OESTE EEUU-PLAN DE VIAJE

 Acabo de regresar de uno de los viajes más fantásticos y enriquecedores que he hecho en los últimos años: quince días para visitar los lugares más míticos de la cultura popular de EEUU. El trayecto más importante de este road trip ha sido: San Francisco, Los Ängeles, Palm Springs, Grand Canyon y finalizando en Las Vegas. Entre medias de todos ellos, otros lugares tan interesantes como: Santa Cruz, Santa Mónica, Monterrey y el sorprende pueblo de la ruta 66 de Seligman.

Ha sido realmente lo que puede decirse un Viaje de Película: Una ruta en la cabeza, un coche y listos para la aventura !! Todo me resultó realmente facil y rápido de realizar, desde alquilar un coche, hasta encontrar alojamiento de forma espontánea la misma noche en cualquiera de los lugares donde parabamos. Comida sabrosa, a buen precio y no necesariamente fast-food en lugares tan encantadores como  Cliff House en San Francisco, Saddle Ranch en los Ángeles, Topoc 66, en plena ruta 66 en Arizona,   Mr.D'z en Kingsman, o Cocos o Rainforest Café en Las Vegas. El tiempo y pese a ir en plena Navidad ha sido también fantástico. Los lugares visitados a cual más sorprendente, incluso la paradas en una gasolinera podían ser todo un descubrimiento como lo fue The Last Stop en Arizona.




Para poner la brocha final a este super viaje, nada mejor que comenzar el año con una auténtica boda en Las Vegas, en la capilla de Graceland y llevada al altar por el mismo Elvis !! YUJUU.



Cuando haces un viaje de este tipo tienes que tener una planificación para poder aprovechar al máximo el tiempo y este fue nuestro plan original. Practicamente todo lo hicimos exceptuando la visita del Castillo Hearst y el Area 51. Otra vez será !

20 Diciembre – Llegada a Oakland- San Francisco 21 Diciembre - San Francisco 22 Diciembre - San Francisco 23 Diciembre - Salida hacía el sur: Highway Pacific 1 pasando por Monterrey, Big sur hasta San Simeon 24 Diciembre - Visita del Castillo de Hearst y conducción hasta Santa Bárbara 25 Diciembre - Santa Bárbara- Los Angeles - Navidad con Lili 26 Diciembre - Universal Studios 27. Diciembre - Wagner Studios Y Hollywood 28- Diciembre- Los Ángeles- Palm Springs 29- Diciembre- Palms Springs a Gran Canyon 30- Diciembre- Visita de Grand Canyon 31- Diciembre- Grand Canyon – Las Vegas 1 de enero- Las Vegas 2 de Enero- Area 51- Las Vegas
3 de Enero- Vuelo las Vegas-Oakland-Barcelona